jueves, 8 de octubre de 2020

Morocha en cuarentena


¿Cómo sobrelleva la cuarentena una morocha de cuerpo infernal acostumbrada a las miradas de los hombres y más? Ella misma lo cuenta: "Con mí novio nos mudamos justo una semana antes de que empezara todo y estuvimos hasta agosto en cuarentena re estricta. Por eso hacía gym en el departamento. Al principio ejercitaba a la nochecita para que se viera menos (literalmente la habitación en la que lo hago es de dos paredes de vidrio casi) pero no sé si fue el encierro o qué pero me fui ratoneando con la idea de que me observen. Y así estuve haciendo gym varios días a la tarde y como todo el mundo estaba encerrado, un vecino que vive frente a nosotros siempre estaba (él debe tener 50 años) Tiene un balcón con un sillón y mientras yo hacía ejercicio, él tomaba mate. No sé quién es, ni lo crucé en la calle. Pero siempre está ahí cuando hago gym. Al principio yo lo miraba de reojo y el tipo medio que miraba al horizonte pero después un tiempo supo que lo hago a propósito y me mira sin pudor. El resto del día ando por el living y en esa ventana tiene la vista de mí vida con mí novio".

viernes, 31 de julio de 2020

Mía

Liberate. Dejemos los accesorios a un lado para que solo te ate a mí la voz que te dice: "acariciate y llevate un dedito a los labios". Son tus yemas mis instrumentos, soy dueño de tu deseo. Sos mía y no podés escapar.
Foto: Nicola Randi

domingo, 10 de mayo de 2020

Así

- Sos muy duro conmigo
- Y a vos te gusta, putita. ¿O me equivoco?
- Siii, me re gusta

domingo, 12 de abril de 2020

Nati


"No hay problema, mi novio no conoce esa calza" escribe y de ese modo me autoriza a subir su foto. Él es conservador y aburrido y ni siquiera le pide que que se la chupe porque cree que eso no es algo que deba hacer una mujer respetable. Y como la calza, tampoco conoce otras cosas de Nati. Por ejemplo, que antes la fue la putita de otro. Aquel hombre la dominaba de un modo que ella aprendió a disfrutar. La compartió con un amigo y hasta con un tipo que pagó por cogerla. Ahora, en cuarentena, recuerda eso y lo extraña mientras su novio le manda besos por whathsapp.


jueves, 9 de abril de 2020

Lectura nocturna

Martes 1 am. "¿Vas a leer? ", pregunta ella al acostarse y verme tomar un libro. "Si", respondo. "Vos hace lo que quieras", agrego. No necesito decir más. Por debajo de la sábanas busca mi pija. La encuentra con sus manos. Luego va hacia ella. La besa, la lame, la devora. No puedo concentrarme, hago que leo. Ella se dedica a mi verga por varios minutos. Tiro el libro. La garcho.

lunes, 6 de abril de 2020

Sin secretos

Ella no quiere tener secretos con él. Por eso, cuando regresa a su casa en Caballito, le cuenta: "Hoy en el subte sentí una pija contra mi cola". Y siempre están duras, me aclara.

jueves, 19 de marzo de 2020

Paradoja


El feminismo le permitió reconocer qué deseaba como mujer, a no reprimir sus fantasías. Así descubrió que lo que anhelaba no era nada feminista.

miércoles, 19 de febrero de 2020

Film

"Filmame. Quiero que me filmes chupandote la pija", me pediste. "¿Querés ver la carita de putita que ponés al chuparla?", te pregunté. "Sí, y también la cara que vos ponés al disfrutar", respondiste. "Ok. voy a grabar hasta que acabe en tu rostro". "Daleee".

viernes, 14 de febrero de 2020

Sofía en la bañera

Mientras lleno la bañera, le decía, y el calor del agua reparte los aromas de frutas de mi baño líquido, pongo una toalla esponjosa en el borde. Un pie dentro del agua y otro fuera. Me toco, primero pellisco con fuerza mis pezones para sentir como me lleno de flujo y entonces meto el cepillo eléctrico en mi cola sin mucha vuelta: rápido, fuerte. Me siento con las piernas abiertas sobre la toalla. Me muevo un poco y lo siento dentro. Algunas veces me tiro unos gotas de agua extremadamanete caliente en el clítoris y apoyo el cepillo de dientes contra él, con la otra mano abriéndome bien para dejarlo expuesto a la estimulacion de la vibración. Cuando empiezo a sentir esa contracción próxima al orgasmo levanto mis piernas, las dejo en el aire y solo siento el cepillo en mi cola al extremo. Eso me hace acabar. Luego me meto en el agua caliente.

lunes, 3 de febrero de 2020

Milenita


Primero se hace la feminista ofendida (yo me lo creo). Busca pelea y le sigo el juego con paciencia. Hasta que me confiesa: "me encanta como  me tratás". Hay química. "Ahora no hay machos como vos". Le paso la dire de este blog y le fascina. "Yo soy como Mica18", me dice. Pero Mica vive en el oeste y aunque le gusta que la apoyen, viaja en tren porque no tiene otra opción. El caso de Milenita es otro. Vive en Capital, en un barrio de clase media alta y se sube al Sarmiento en hora pico solo para sentir pijas contra su cola. "Si se enteran mis viejos me matan". Escribo esto a las apuradas, ella va a entrar y sé que va a buscar su historia. Acá está, putita. 

Para V


Desearía como hace un año ayudarte a escapar del calor y el tedio. Y que vos, acostada boca abajo en la cama del hotel, sientas como soplo despacito en tu nuca porque el aire acondionado no alcanza y yo, sobre tu cuerpo, no pienso en moverme. Mis tobillos traban tus tobillos, mi verga dura contra tu cola y el tiempo detenido. Por última vez.

Foto: Roman Tkachenko