martes, 23 de julio de 2019

Taxi


Su mamá se quedaba tranquila si ella se iba o volvía en taxi. Pero con tantas historias de tacheros ladrones y/o violadores lo mejor sería recurrir a algún vecino de confianza, pensó. Cada tanto, por seguridad, ella empezó a viajar con él, un señor de 41 años, casi la edad de su padre. Las charlas cada vez fueron más intímas. Él le preguntaba por los gustos de los jóvenes, que hacían, a dónde iban por la noche y si tenía novio. En el último viaje la charla derivó en una temática distinta, el sexo casual. Desde unas semanas atrás ella se sentaba adelante, en el asiento del acompañante. Su respuesta le dió valor, en el semáforo él la agarró y la besó. Ella se dejó. Cuando arrancaron buscó con el coche un lugar oscuro. Transaron y cuando ella sintió su pija dura se inclinó para poder devorarla. La nena estaba segura, en una calle de la ciudad, chupando verga; su mamá, tranquila.

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