
Ayer en el hotel fuiste mía. "Pedime lo que quieras", suplicaste. Y entonces te desnudaste paso a paso y en cuatro, sobre la cama, posaste para mí. Luego mordiste la almohada y me ofreciste tu colita para que te nalgueara. Y lo hicimos, te llamé putita de telo y te gustó. En la ducha limpiaste mi leche en tu pecho y volvimos a la cama. Me devoraste como nunca, mirándame a los ojos con esa carita que sabés poner. Sos obediente y como se acerca navidad te voy a regalar un lindo collar con correa.
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