viernes, 30 de octubre de 2020

Zoom


 De a poco aprendió a obedecer. Primero enviándome las fotos que le pedía Se las sacaba mientras charlábamos y su novio trabajaba o boludeaba en el living del depto que comparten. Ella sabe que es mi putita preferida y yo sé que voy a terminar cogiéndomela. Pero por ahora el nuestro es un juego virtual no exento de adrenalina. Una vez, mientras su novio charlaba por zoom con sus amigos le ordené que se paseara por la casa con lo que llevaba puesto: una remera que apenas le tapaba media cola y una tanguita Lo hizo tal cual le ordené e incluso me contó que se detuvo para levantarse más la remera. Ya en el baño, totalmente mojada, escuchó a uno de los pibes decir "que suerte que tenés chabón, me encantaría tener una novia que se pasee así por mi casa".

jueves, 15 de octubre de 2020

Fácil

Cada vez que me ve conectado me pregunta si ya escribí algo sobre ella. La verdad es que me demoré porque no es fácil elegir qué contar. Ya de novia cagaba a su marido. Con el tiempo incluyó a un primo y dos amigos de su pareja entre sus amantes ocasionales. Los prefiere dominantes, el carácter opuesto al de su esposo. Antes de que la cuarentena se pusiera rigurosa en su ciudad llevó a su casa a un pibe del gimnasio. Pero desde haces meses se le complicó. El cornudo pasa más tiempo en el hogar y además tiene al nene todo el día allí. De todas formas me invita a visitarla cuando el tipo viaje a Rosario. Quiere complacerme mucho mientras dure mi estadía, me dice. Yo me río y me pregunta por qué. "Es que soy un hdp", respondo. "Eso es lo que me encanta de vos", confiesa. 

jueves, 8 de octubre de 2020

Morocha en cuarentena


¿Cómo sobrelleva la cuarentena una morocha de cuerpo infernal acostumbrada a las miradas de los hombres y más? Ella misma lo cuenta: "Con mí novio nos mudamos justo una semana antes de que empezara todo y estuvimos hasta agosto en cuarentena re estricta. Por eso hacía gym en el departamento. Al principio ejercitaba a la nochecita para que se viera menos (literalmente la habitación en la que lo hago es de dos paredes de vidrio casi) pero no sé si fue el encierro o qué pero me fui ratoneando con la idea de que me observen. Y así estuve haciendo gym varios días a la tarde y como todo el mundo estaba encerrado, un vecino que vive frente a nosotros siempre estaba (él debe tener 50 años) Tiene un balcón con un sillón y mientras yo hacía ejercicio, él tomaba mate. No sé quién es, ni lo crucé en la calle. Pero siempre está ahí cuando hago gym. Al principio yo lo miraba de reojo y el tipo medio que miraba al horizonte pero después un tiempo supo que lo hago a propósito y me mira sin pudor. El resto del día ando por el living y en esa ventana tiene la vista de mí vida con mí novio".