jueves, 12 de junio de 2025

La despedida

 


Luego de mucho tiempo volví a cruzarme con Meri. Y antes de que avanzara mucho la conversación me  sorprende con un inesperado "Me casé". Después de que cortó con su novio de la época de Zoom la imaginé de aventura en aventura. Fue así y me confiesa de en el año y pico que lleva casada no fue infiel. Le creo. Pero intuyo que algo hubo y me lo quiere contar. No tarda en decirme: "desde la despedida me porto bien". Me conoce y sabe que voy a pedir detalles. Me pregunta por este blog, confieso el abandono del proyecto y se entristetece. Tal vez su historia sea un buen motivo para retomarlo, se lo digo y se entusiasma. Empieza a contarme de aquella noche veraniega en Mendoza. Con sus amigas habían alquilado una quinta para juntarse en un adiós a su vida como mujer soltera. Ellas prepararon todo, desde las bebidas y el disfraz de colegiala, hasta el plato principal; un streaper del que mi amiga solo supo cuando le quitaron la vendas de los ojos y lo descubrió bailando y quitándose la ropa. "Me manoseó y apoyó toda". El alcohol ya habia circulado bastante y hacía su efectos, ademas de que el muchacho ya estaba desnudo y terminó el show con su pija "durísima". El plan era continuar la joda en un boliche. Antes, Meri necesitaba bajar la excitación un poco, salió a tomar aire y aprovechó a fumar un cigarrillo. Unos minutos después el streaper fumaba y charlaba con ella mientras las amigas se preparaban para salir. ¿Querés que me quedé", preguntó él varias veces. El intercambio terminó en un chape intenso y el aviso a las pibas de que se quedaría en la quinta. El chabón la cogió toda la noche, una u otra vez, y hasta le hizo el culo. "Lo que más me sorprendió es lo dura y rápido que se le volvía a parar". Las sospechas del uso de la patilla azul no le quita mérito al tipo: le dió la despedida soltera que merecía. Un mes después era una fiel mujer casada.