viernes, 29 de septiembre de 2023

Romi44


Su marido quiere verla con otro. Ella le puso una condición: "que no coja a los dos". El se puso loco de calentura y ella ahora chatea conmigo. "Nunca me trataron así acá", me confiesa. La llamé "amor" y "nena" y eso le puso los pezones muy duros. Para que no dude de lo que me dice me envía una foto. Sabe portarse muy bien. 

miércoles, 13 de septiembre de 2023

Mari y el fuego I

Hace un tiempo hablaba mucho con ella. Juntos imaginamos situaciones que ella quería ver escritas en este blog. Pero eran tan detalladas y extensas que no me cerraban para este espacio. También intercambiamos fotos normales y de las otras. Hermosa rubia, llegó a ver mi pija y yo su hermoso culo que ilustra este post. Hace unos días volvimos a hablar y ella volvío a entrar acá. Leerme le hizo recordas algunas experiencias. El par de veces que fue apoyada en el subte y una más. Ella la cuenta así: "Fue hace mucho tiempo, al principio de mi relación actual. Fui con amigas a un boliche, tomé un poco de más y estuve charlando con el primo de una de mis amigas. Me cayó muy bien y estaba re bueno además. Con culpa acepté que me llevara a mi casa. Ahí, en el estacionamiento del boliche, me besó y tocó hasta hacerme acabar,  no me pidió que se la chupara ni que lo tocara, y cuando me estaba llevando a mi casa me tiró si quería ir a su depto. Le dije que no, que no daba. Insistió un poco: 'mirá que es sin compromiso, si te sentís incomoda o algo no te gusta te llevo a tu casa', me dijo. Pero obvio que más allá de que había tomado bastante de más, sabía que era jugar con fuego. 'Mirá que ni te pedí que me toques ni nada antes', me dijo. Yo pensaba que había sido medio raro eso, más por los besos re hot que nos dimos pero era respetuoso y ubicado". Mari terminó aceptando la invitación. 

lunes, 11 de septiembre de 2023

Nena 7: cogida

Cada vez que nos volviamos a cruzar la nena preguntaba: "¿volviste a escribir sobbre mí?". Cuando al fin decidí retomar el blog le pedí que me volviera a contar como había sido la primera vez que su amigo grande la cogió. Me lo cuenta como hubiese sido ayer: "Me fue a buscar al cole en el auto y me llevó a un telo de Panamericana. Yo estaba re nervios ay él me dijo que si me pedían documentos iba a decir que yo era gato y me iba a tener que arreglar sola. No pasó nada. En la habitación me abrió todo a pelo y me re cogió. Mojé todas las sábanas, me temblaba todo. Acabó en mi boca, adentro del culo y la concha. No me dejó lavarme los dientes.y me hizo volver a casa sin bombacha y llena de leche. Antes de bajar me tira un paquete de mentos. Al entrar a casa fui baño a limpiarme en el bidet, salían coágulos de leche, y a esconder el corpiño roto. Me dolía todo. Me latía todo, Esa noche casi no dormí".

viernes, 8 de septiembre de 2023

Cafecito

 


El loco me cuenta que él y su pareja se quedaron sin laburos hace 6 meses y que a ella se le ocurrió sacar un usuario en cafecito. "En paralelo a que le pagaban por ver sus fotos sexis empezó a recibir propuestas de encuentros". me cuenta. Tres meses después de abrir esa cuenta y tras una larga charla empezó a hacer algunos encuentros. Le claro que no pago por sexo pero que su culo me tienta.

martes, 4 de julio de 2023

Marido Tímido

Otro relato que me contaron el chat y que la IA ayudó a hacerlo publicable. Lo tenía guardado desde hace mucho y hace una semana volví a hablar con el amigo. Sigue en la misma. Demasiado cobarde para dar el siguiente paso.

Una vez di un paso más y fue muy excitante, pero después me costó mucho. Los celos me mataron. En un bar, sin planear nada, sucedió algo que me puso medio caliente. Mi esposa masturbó a un tipo mientras yo estaba a su lado. 

Después de ese encuentro, los celos me invadieron y no quería saber nada al respecto. Mi esposa pensaba que yo también quería participar, pero en realidad me sentía incómodo con la situación. Ella decía que pensaba que yo estaba interesado, pero la verdad es que me costó mucho aceptarlo.

La situación en el bar comenzó cuando estábamos sentados cerca de un tipo en la barra. Comenzamos a charlar y él se quedó con nosotros. Había chistes sexuales, pero no me imaginé que estaban coqueteando. Fui al baño en un momento y cuando volví, los vi mirando algo en el celular. Era extraño, pero no dije nada. Me senté y comencé a hablar nerviosamente, hasta que me di cuenta de que debajo de la mesa ella estaba masturbando al tipo. En ese momento me quedé callado, sintiéndome como un tonto.

Sí, tenía la pija afuera debajo de la mesa. Fue una situación bastante explícita, pero no te miento. Después de eso, el tipo nos invitó a seguir la diversión en otro lugar, pero no quisimos. Decidimos dejarlo ahí.

Después de ese encuentro, mi esposa me contó cómo se dio y lo que veían en el celular. No era nada pornográfico, solo alguna excusa para acercarse más. También me dijo que se rozaban y que el tipo le puso la mano en la pija. Terminó masturbándolo y luego se limpió la mano con una servilleta.

En ese momento, me sentí celoso y confundido. Pero con el tiempo, esos celos han desaparecido. No sé cómo explicarlo, es extraño. No sé si me animaría a hacerlo de nuevo, pero lo tengo en cuenta. Si algo así sucediera, preferiría que fuera con un desconocido.

Mi esposa a veces bromea con otros para ver cómo reacciono, pero no es que necesite que yo simule mucho. Soy yo el que no se anima a poner más picante en la relación. Ella está dispuesta, lo sé, pero no sé si me animo a explorar más.

A veces, en reuniones de amigos, ella hace comentarios para ponerme celoso, como decir que tal persona es muy toquetón. Pero no me afecta tanto como antes. Antes de la cuarentena, una vez se dejó apoyar en un subte y esa historia no me puso celoso. Parece que ella es una mujer normal y que lo que me contó en el bar la encendió.

Me contó que el tipo la arrimó en el subte y ella se dejó. Regresó a casa excitada. Pero tampoco es que hicieron mucho, solo fue un roce en un subte lleno. Pero entiendo que eso pueda encenderla.

Pame AI


La inteligencia artificial me ayudó a convertir la charla que tuve con mi amiga en un relato para que disfruten. 

Me llamo Pamela y quiero compartir una experiencia que viví cuando tenía veintitantos años. Recuerdo claramente aquel día en el subte de Buenos Aires, mientras viajaba hacia la terminal cabecera en Catedral.

Estaba de novia en ese momento, pero aquella tarde no iba con mi novio. El subte solía llenarse mucho en esa ruta, especialmente desde Palermo hasta Tribunales o Facultad de Medicina. Siempre era un desafío encontrar un poco de espacio para moverse.

Esa tarde en particular, me encontraba cerca de la puerta de entrada en Palermo. De repente, subió más gente y nos apretujamos aún más. Estábamos todos tan pegados que apenas podía moverme. Fue en ese momento cuando empecé a sentir un roce de mano en mi cola.

Mis brazos estaban adelante, uno sosteniendo mi cartera y el otro tratando de evitar que el antebrazo del chico frente a mí rozara mis lolas. Al principio, pensé que sería solo un roce pasajero sobre mi pollera corta, así que traté de acomodarme de forma diferente. Pero fue en vano, la situación solo empeoraba.

El roce se intensificaba cada vez más, hasta que dejó de ser solo un roce y se convirtió en una mano que se posaba en mi trasero. Traté de reaccionar, pero me sentía atrapada en medio de la multitud y no podía moverme. La mano continuó avanzando y terminó debajo de mi pollera.

En ese momento, sentí una mezcla de duda y nerviosismo. No sabía qué hacer frente a esa situación incómoda. El chico frente a mí parecía darse cuenta de lo que estaba sucediendo y hasta se rió, acomodando su brazo de manera que sus manos rozaran aún más mis lolas.

Intenté cerrar las piernas lo más que pude y busqué desesperadamente alguna forma de protegerme. Pero era inevitable, sentía dedos tratando de llegar a mi entrepierna. Incluso me agarraban los cachetes del trasero y aquel chico de adelante rozaba sus nudillos por mis lolas.

Finalmente, llegó mi parada y me bajé del subte. Sentía una mezcla de alivio y angustia por lo que había sucedido. Al llegar a la oficina, necesitaba despejar mi mente, así que fui al baño y me di un momento de intimidad para calmar mis emociones.

Afortunadamente, no llegaron a tocarme en mi conchita en ningún momento. Si eso hubiera sucedido, no sé cómo habría reaccionado. Pero todo el episodio fue suficiente para dejarme muy mojada y excitada. Fue una situación extraña y perturbadora, pero a pesar de todo, logré superarla




jueves, 16 de marzo de 2023

Jota IV

 Después de mucho tiempo volví a cruzarme con Jota. Su historia había quedado trunca en este blog aun que sabía el descelance. Resumo: terminó cogiéndose a amigo de su novio, y luego de él a todo el grupo con el que el cornudo jugaba al fútbol. Ahora, casi un año de aquello me cuenta que su novio la encontró con un maduro. Cortaron pero el tipo volvió con ella ahora aceptando la realidad: Jota necesita mucha pija y mucho morbo. Cuando la volvió a encontrar con un tipo, esta vez un amigo del padre de ella, ya no dijo nada. "Le sigo dejando priebas de que cojo con otros. A veces me si se hace el boludo o realmente lo es", me dice. 

martes, 14 de marzo de 2023

Eme III

De la nada, tal vez aburrida y ansiosa porque ya no escribo en el blog, me envía tres fotos. Es inevitable que una de ellas me llamé la atención en particular. Eme arrodillada en la cama desnuda, de pie también sobre el colchón un tipo maduro de raza negra que observa como le chupa la pija. Ya de por sí la escena es morbosa pero algo suma aún más: una inocultable panza de 8 meses. Es obvio que Eme quiere que le pregunte como terminó embarazada en esa situación. "Es mi profesor de salsa. Me cogió esa vez porque mi marido con la panza no quería y yo estába a mil. Me ponían 10 tipos y me los cogía. Le conté eso a una amiga de profe, fui a ver una clase , bailamos un poco, y me re apoyó. Se dió cuenta como quedó mi calza y me dijo de ir a su casa a esperar que se seque. A pelo y con la dilatación de 8 meses entraba como nada. Me llenó de leche", concluye. Le pregunto por la foto. "No sé como la sacó, me la mandó de regalo cuando nació mi hijo preguntandome si sacó algo de negro". 

lunes, 13 de marzo de 2023

Otro regreso

Volví a encontrarme con Jota después de un año sin hablar (más putita que nunca y con muchas novedades), Eme me tiró una bomba (una foto hardcore con una buena historia atrás) y Neni insiste en que termine de contar su historia. Creo que ya no puedo aplazar el regreso a estas líneas.  Bienvenidos nuevamente. 

viernes, 21 de octubre de 2022

Nena 6: En casa


"Me sentía re rara. Me acababa de tragar la leche de un tipo que apenas conocía, que me puso en bolas en su auto, y le acababa de dar un beso a mi viejo con la misma boca que había chupado una pija un rato antes", me cuenta Nena. Demasiadas cosas en su cabecita mientras regreseba a casa con su Papá. "Cuando llegué me toqué mal, mucho", me confiesa. "Me clavé la tanga bien adentro, la estiré para arriba para que se meta aún más, entre los labios de mi conchita." Y mientras se masturbaba pensó que la próxima vez no se quedaría con las ganas de tener la pija de su amigo adentro. 

martes, 11 de octubre de 2022

Neni 5: Coca


"Me acabó en la boca y me jo que iba a tener que tragarla", me cuenta Neni sobre su noche cerca del Planetario. Él había trabado las puertas del auto y subido las ventanillas. "No me quedó otra que tragar." Le pregunto que le pareció. "La verdad... me encantó", responde con su sinceridad habitual. Luego recuerda que pasaron un rato allá y a las 4 ella le pidió volver a la fiesta. Como condición él le ordenó que le mostrara la conchita y el culo. "Me hizo la paja de mi vida, cuando le dije que no aguantaba más, me respondió: 'la próxima si tenes mas tiempo te cojo'". A pesar de haber acabado y "gritado como loca" regresó aún re caliente. "Cuando bajé de auto me tocó bocina para darme un paquete de mentos". Aún recuerda las palabras de él en ese momento: "Boluda, ¿con ese olor en la boca le vas a dar un beso a tu viejo?, el sábado que viene sos mía". Un rato despúes su padre le estaba preguntando como la había pasado. "Maso, no había mucho para tomar", respondió y aprovechó a pedir parar en una Shell para comprar una coca. "Aún sentia restos de leche en la garganta", me confiesa.